102º fragmento -Cuánto corres, cuántos días, cómo lo haces…

¿Cuánto corres? ¿Corres todos los días?

Y es que lo primero que me pregunta la gente cuando se enteran de que compito haciendo mediofondo en pista es la cantidad de kilómetros que corro y cuantos días entreno a la semana, y posteriormente llegará la preocupación por lo que como (que en general, a todo el mundo le parece poco).

Por alguna extraña razón, la gente que se aficiona a correr tiende a correr cada vez más kilómetros. Si consiguieron correr 5, van a los 10 kms. Luego piensan en la media, después el maratón. Y a algunos les da por el ultrafondo. Así que cuando yo les digo que corro un 800 m en pista (dos vueltas), la primera cara es de total desilusión. ¿Sólo?. ¿Viajas a San Sebastián para correr solo un poco más de dos minutos? (con cara de incredulidad) -Bueno, no solo eso, a veces también corro el relevo 4×400 (1200 m en total, insuficiente para muchos).

¿Comerás muchos hidratos de carbono? Pues depende. Entrenamientos aeróbicos, requieren fundamentalmente de los depósitos grasos, así que hidratos tampoco es que vaya a necesitar muchos. Entrenamientos de series con ritmos más exigentes, ritmos controlados intensos… precisarán de los hidratos que haya conseguido acumular en forma de glucógeno en mi hígado y en mis músculos. Conforme mejora la forma física, tu cuerpo tenderá a economizar mediante adaptaciones de todo tipo, para gastar menos, haciendo el mismo trabajo, así que la “gasolina” que utilice también va a variar… Comer bien, para entrenar mejor, resulta complicado, sobre todo teniendo en cuenta que la mayoría no tienen ni idea de lo que significa comer de forma saludable. Comer bien, para recuperar mejor, y asimilar un entrenamiento, es aun más complicado.

Si lo piensas bien, hacer un entrenamiento donde tu cuerpo no pueda darlo todo o no tenga los sustratos necesarios para consolidar las adaptaciones correspondientes que te harán mejorar, es un gasto de energía sin sentido y totalmente inútil. Y no solo eso. Es probable que en lugar de conseguir mejorar, si no te alimentas de forma adecuada, no descansas, no cuidas tu hidratación… , puedes incluso empeorar.

Hay entrenos que te regeneran, otros que mejoran la vascularización de tus músculos, otros que aumentan el número de mitocondrias, otros que hacen más eficientes las vías de obtención de energía aeróbica…, hay entrenos que mejoran la potencia, la velocidad, la reactividad…, ¡hay entrenos que no sirven para nada!…, pero sin duda, los peores, son aquellos entrenamientos que te perjudican. Y estos últimos, abundan entre la gente que veo entrenar: por no tener un volumen de kilómetros adecuado, por no estar en el lugar adecuado del calendario, por estar demasiado cerca de otros entrenamientos con los que no se llevan bien, por una intensidad demasiado baja, o tan alta que ni si quiera puedas terminarlos, por no haberlos afrontado llenos de la energía necesaria, por no descansar después…

Mejorar, en la distancia que te propongas, no es cuestión de correr más kilómetros o hacerlo cada vez más rápido. Mejorar en cualquier distancia se consigue mejorando un compendio de capacidades físicas y requiere de un arte adecuado para entrenarlas sin que se estorben entre ellas, y para conseguir el mayor rendimiento ahí donde hayas puesto tu objetivo.

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