Cuando comienzas a correr, buscas mejorar tu rendimiento. Este, lo puedes medir de mil formas distintas, desde que correr la misma distancia o el mismo tiempo se haga mucho más sencillo, hasta que puedas correr más tiempo o mas kilómetros, pasando porque las molestias de un aparato locomotor desentrenado desaparezcan poco a poco, sintiéndote más ágil y capaz.
Cuando sales con la bicicleta con amigos, quieres mejorar el ritmo que llevas o los kilómetros que puedes hacer, o conseguir incrustarte en ese grupo que siempre se escapa, o disminuir el esfuerzo físico que tienes que hacer para poder disfrutar un poco más del paisaje…
Cuando decido emprender una tarea, cualquiera que sea, trato de que cada vez que la haga el resultado sea mejor, sin desaprovechar ninguna ocasión o resquicio que me permita mejorar.
A mi modo de ver, somos así, o así nos motivamos, mejorando con cada uno de nuestros pasos.
Escuché en un grupo de ciclistas cercano, o tal vez me lo contaron, que uno (o varios) de ellos se había gastado una cantidad impensable para mí en una bicicleta que apenas pesaba. Casi mejor, buscaban la manera de ir cambiando piezas de esa bicicleta donde ahorrarse unos gramos, que subir una buena cuesta siempre cuesta y hay que tirar lastre. Lo siento, porque voy a decir algo políticamente incorrecto, quizás, pero los 100g que te ahorraste no son nada comparados con los 25 Kg de más que van encima de la bicicleta.
Y es que me venía a la mente ayer, cuando pensaba en lo del carbono, y la de gente que va rápidamente a por unas zapatillas que calzó Kipchoge para bajar de las dos horas en un maratón medido al milímetro (1h59:40), con liebres de lujo perfectamente sincronizadas, terreno perfecto, temperatura ideal… y unas zapatillas estudiadas y diseñadas para su biomecánica particular… Pues me venía a la mente ayer, como iba diciendo, en cuantas veces podemos aplicar la frase de “empezar la casa por el tejado”.
Soy de la idea de que todo cuenta, todo importa cuando se trata de mejorar el rendimiento donde sea que te propongas, pero cada una de las cosas tiene su peso, y no saber priorizar ni darle la importancia que cada ingrediente merece, es desperdiciar tu tiempo.
Y me he desviado del tema, porque quería que esto fuera la segunda parte de lo del carbono, pero es que al final todo parece tener una relación transversal, todo es extrapolable. Me centraré.
El carbono no para todos y no para todo.
Al igual que sobre el 2010 se puso de moda el uso del calzado minimalista y eso supuso un cambio en la biomecánica de la pisada que no a todo el mundo le venía bien y causó lesiones hasta entonces desconocidas, no me extrañaría que con el aumento de la rigidez de la suela pasara igual. Para que sepáis, actualmente no solo no hay estudios que puedan asegurarte un aumento del rendimiento, sino que además esto dependerá de cada uno de los dueños de esas zapatillas. Nuestras zancadas no son iguales, nuestra biomecánica tampoco. Se estudian diferentes formas de incrustar el carbono para poder generalizar: placa completa frente a segmentada, curva frente a recta, posición en la que se coloca en la entresuela…
Y mientras que todo lo anterior sigue en danza, parece que sí hay características de las zapatillas que han demostrado mejorar el rendimiento y disminuir lesiones: un grosor de 15-20 mm; una dureza de la entresuela de C50-C55; un diseño de las “flare heel” mediales y laterales en 15º; puede que la placa de carbono curvada; una copa del talón impresa en 3D…
Y sin embargo, todos los estudios terminan en su discusión con algo así como que cada corredor es un mundo, y lo que te viene bien a ti, probablemente no a mi, y que al final, lo mejor es que te compres unas zapatillas cómodas, ligeras, con el menor control de pronación posible.
Pues igual que entrenar, a cada uno su entrenamiento; igual que comer, no todos los alimentos son buenos para todos… igual que todo en la vida. Al final, tendremos que conocernos.
“The best general recommendation based on the evidence available and considering the least likelihood of harm is to recommend a shoe that is lightweight, comfortable, and has as minimal pronation control technology as posible”.
Agresta C, Giacomazzi C, Harrast M and Zendler J (2022) Running Injury Paradigms and Their Influence on Footwear Design Features and Runner Assessment Methods: A Focused Review to Advance Evidence-Based Practice for Running Medicine Clinicians. Front. Sports Act. Living 4:815675. doi: 10.3389/fspor.2022.815675

