101º fragmento -El lunes empiezo la dieta (y la pretemporada)

Por mí, casi que la habría empezado ya. Es uno de los objetivos para este año y pocas veces me gusta posponer algo cuando he decidido hacerlo desde que Mª Ángeles me mandó un enlace de esos de inteligencia emocional y desarrollo personal de los que voy picoteando, en el que hablaban sobre la Ley de la Acción (porque todo lo que te quieran explicar que te va a venir bien viene anticipado por esa palabra, “ley”), donde te invitaban a que si has pensado en hacer algo, que no lo pospongas (una llamada de teléfono, una consulta, ir al gimnasio, dejar de fumar, llamar a la peluquería…) Cuanto menos vueltas le des a las cosas, mejor.

Y la verdad es que yo llevaba bastante tiempo dándole vueltas a seguir una dieta, hasta que poco a poco me he ido autoconvenciendo, no sin cierto recelo, y estando segura que había cosas que no iba a tolerar que me prescribieran, entre ellas: nada de ayuno intermitente o semejantes; los suplementos de proteínas ni de coña (que ya tomamos bastante proteínas de más); el desayuno es intocable; y nada de empezar con suplementación deportiva variopinta.

Peso ahora mismo 59 Kg, mido 170 cm (todavía) y tengo un porcentaje graso medido a través de 8 pliegues cutáneos de poco más de un 10% (que aun me permite conservar la menstruación). Evidentemente mi intención no es adelgazar, sí mejorar.

Me encanta todo lo que tenga que ver con la nutrición y la capacidad de ésta para sanarnos, hacernos sentir mejor, mejorar nuestra calidad de vida, y mejorar nuestro rendimiento deportivo. Yo he llegado hasta donde estoy cuidando mi dieta con mis conceptos básicos (o no tan básicos) de como deber ser, con ideas preconcebidas que no conseguía cambiar ni leyendo literatura, la mayoría de las veces pseudocientífica, y con una disciplina que poco me cuesta porque el resultado me hace muy feliz. Pero empecé a pensar que había gente que se dedicaba a esto y yo podía mejorar pidiendo ayuda.

Ayer tuve mi primera consulta con un nutricionista especializado en nutrición deportiva que me entrevistó y escuchó para saber cual era mi objetivo. Y le pareció bien. Y me animó a hacerlo.

Después de valorar mi antropometría, mi nivel deportivo y donde quería llegar, me peguntó sobre preferencias, posibilidad de horarios, entrenamientos, calidad de los mismos, trabajo… y diseñó una dieta inicial, para este periodo de pretemporada:

• No tendré desayuno, solo un café (ya empezamos con el ayuno).

• Tomaré suplementos de proteínas isolada y creatina antes de entrenar (¿pues no tomábamos proteínas de más?).

• Más adelante, según avance la temporada, introduciremos otros suplementos para mejorar el rendimiento.

!Joder!

En una hora me liberó de todos mis tabúes y tuve que claudicar, dispuesta a seguir sus indicaciones a pies juntillas, porque evidentemente yo sé hacer endoscopias, pero él es el que sabe de nutrición deportiva. Y no sucedió esto porque yo dijera amén a todo lo que él me recetó, sino porque supo explicarme y yo entender cual era el objetivo de cada una de las cosas que había escrito en cada uno de los días, argumentado con las adaptaciones que esperábamos de mi organismo para mejorar la forma de afrontar un entrenamiento, y la recuperación del mismo.

No me dejé ganar. Pero Rodrigo, me ganó.

El lunes empiezo, porque debo prepararlo todo para hacerlo lo mejor posible, porque es un reto y quiero hacerlo bien, porque es cuando empezaré la pretemporada, y porque no hay nada mejor que vivir con ilusiones renovadas.

Se que me costará al principio, pero si el objetivo está claro, el camino también lo estará.

https://www.instagram.com/p/CfZhB-uonsc/?igshid=YmMyMTA2M2Y=

Deja un comentario