53º fragmento -¿Cómo y por qué me puedo salvar de tener un cáncer de colon?

El cáncer de colon es uno de los pocos que podemos diagnosticar en una “fase de bondad”, antes de que el acúmulo de mutaciones genéticas en las células que comenzaron a crecer de forma exagerada, formando lesiones que crecen como si fueran césped, arbustos, o arbolitos en nuestro intestino grueso, haga que abandonen la superficie para profundizar (echar raíces), o incluso navegar por nuestro vasos sanguíneos y linfáticos hacia otros órganos que los quieran o no tengan más remedio que hospedar (las metástasis).

Estas células tumorales no entienden de equilibrio y se vuelven inmortales, arrasando con todo lo que encuentran a su paso con mayor o menor velocidad (se parecen un poco a nosotros, los humanos).

La secuencia desde la aparición de un pólipo, hasta el cáncer de colon, sería la siguiente: una célula crece más de la cuenta (el crecimiento celular no es en tamaño, sino al multiplicarse, tal y como veíamos en los dibujos del cuerpo humano) un poco descontrolada; fallan los mecanismos de control que la hacen parar (desaparece el equilibrio entre vida y muerte celular); comienzan a perder las características que las hacen semejantes al resto de las células; acumulan más errores en su ADN y consiguen invadir la profundidad de nuestro órgano (la pared de nuestro intestino grueso); y finalmente, se harán tan anárquicas, que no respetarán ningún límite y tendrán capacidad para crecer allá donde lleguen, formando incluso nuevos vasos para alimentarse, creando barreras de tejido que las defenderán de nuestro ejército inmunológico y de los fármacos.

La mayoría de los cánceres de colon comenzaron siendo pólipos inofensivos que en cualquier colonoscopia habríamos encontrado y resecado para analizarlos, ponerles nombre y apellido, y realizar el seguimiento correspondiente (muerto el perro se acabó la rabia, y no progresará a cáncer). Esto es prevención, la prevención del cáncer más frecuente en España. El segundo en mortalidad (por sexo). 1 de cada 20 hombres y de cada 30 mujeres tendrán cáncer de colon antes de los 74 años.

Si te llega la carta para recoger una muestra de caca para analizarla y así saber si hay algún resto de sangre microscópico en ella, no la tires. Puede salvarte la vida y librarte de importantes cirugías y tratamientos quimioterápicos complejos. Que des positivo no significa que tengas un cáncer. Significa que tienes más probabilidades de tener un pólipo que podamos quitar en una fase en la que no se haya vuelto loco aun. Y te habremos curado. Y te habremos evitado sufrimiento a ti y a tus seres queridos. Habremos ahorrado recursos y quirófanos para personas que puedan necesitarlos por otros motivos.

La colonoscopia es con sedación, un sueño placentero y, aunque es innegable que tiene sus riesgos, cuando está indicada (como es este caso) los pros superan por goleada a los contras.

Con más de 50 años todos tenemos un riesgo medio de tener cáncer de colon, y este riesgo aumenta con la edad.

Si has tirado la carta, te volverá a llegar en dos años. Así que la próxima vez, no procrastines, anda, que para que esto funcione todos tenemos que estar implicados. Te estaré esperando tubo en mano.

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