55º fragmento -¿Por qué no quieres que corra?

De la novedad, a la costumbre, transcurren unos pocos meses, quizás menos.

Del asombro de verme correr a la par que las veinteañeras en competiciones nacionales al cómo se las apañará para entrenar con el trabajo, las tres niñas, la casa y el marido, el mismo tiempo (o menos). “A algo le está quitando tiempo fijo”.

“Galguita mía, deja ya de correr, dedícate a tu trabajo, no seas egoísta, aquí puedes hacer el bien a más gente, no seas egoísta, que correr es solo para ti, y ser médico es un bien para todos”. Eso fue un día, en endoscopias. Luego se ha repetido, como el día de la marmota. Mi pepito grillo particular, soplándome al oído, “pero no te preocupes, que tú puedes con todo”, sarcástica, porque me ve cansada. Y lo estaba.

En los últimos 10 días he estado (hoy es el décimo):

• Dos días viendo, de la mañana a la noche en la pista, el campeonato de España Absoluto en Nerja con toda mi prole y amigos: hemos animado, chillado, vibrado, echado fotos con los atletas, elegido favorito, comentado saltos, visto en primera fila récords de España, pillado insolación, comido helados, dormitado en el césped de un parque entre sesiones de mañana y tarde, entristecido con descalificaciones, alegrado con las mínimas para los europeos y los mundiales, deseado estar en la semifinal del 8…

• Cuatro días de guardia (fin de semana incluido). Sin comentarios, aunque no es lo habitual, solo cuando toca el fin de semana localizada.

• Ocho mañanas de trabajo en el hospital.

• Una tarde conduciendo a Málaga para correr en el I mitin ciudad de Málaga. Ida y vuelta en coche, saliendo de trabajar, cogiendo atasco de una hora en la entrada de la autovía de Almería, para llegar justa para calentar, correr cuatro minutos y treinta y ocho segundos en un 1500 en el que yo quería bajar de 4:30 (no todos los días van a ser fiesta), y vuelta para llegar a casa a las 23.30 y trabajar al día siguiente.

• Este fin de semana no he podido viajar para ver a Daniela correr en el Campeonato de Andalucía por clubes (sub16). El streaming me salvó la vida. Ya queda poco para que corra. Tengo el busca al lado.

• He encajado los entrenamientos como he podido, algunos de ellos con busca en la cintura.

• He hecho compra, labores del hogar, entrenamientos con Daniela y estado en casa.

• …

Sí, es probable que esté cansada, pero está totalmente justificado. Caigo a la cama rendida, y me iría a ella antes de que dieran las once, pero las vacaciones del resto de los habitantes de mi casa hacen que esa hora para irme a descansar sea demasiado optimista.

No tengo planes de dejar de entrenar tal y como lo hago ahora. Y no creo que sea egoísta. Disfruto de ello porque ahora mismo puedo, sin dejar de atender mis obligaciones, ni mi trabajo. Puedo ser feliz de muchas formas distintas, y lo sé. Pero ahora elijo esta. Elijo estar cansada en muchas ocasiones, creer que puedo con todo, no parar, decir que no a pocas cosas… que si no, siento que la vida se me escapa como agua entre los dedos de las manos.

Cuando llegue el cansancio irrecuperable, ya cambiaremos de rumbo si es necesario.

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