116º fragmento -Comer para hacer deporte o hacer deporte para hincharse (no es lo mismo)

Yo: “¿Y no podría hacer todo lo que necesito de forma natural?” Él “¿Por algún motivo?”. Yo “Pues por ninguno en particular, pero me gusta más comer de forma natural”.

Y parece ser que no es posible. Así que me he ido con mi amigo Inda, que aparte de ser atleta, tiene un negocio de suplementos nutricionales, y hemos estado hablando sobre el tema.

En estas dos últimas temporadas, cuando he estado compitiendo a nivel nacional absoluto, veía como todas las veinteañeras llevaban su bidón donde preparaban pócimas que tomaban en horarios marcados el día antes de la competición, un poco antes de ésta, y para recuperar después. A mí, ver aquello, casi que me producía cierto desasosiego, todas entregadas a la química en lugar de alimentarse de forma adecuada a las exigencias de sus entrenamientos y de su prueba, con rutinas llevadas minuciosamente a cabo, y más frecuentes cuanto más élite era la deportista a la que observabas. Y es que no era “en lugar de”, era “además de alimentarse adecuadamente”.

Mi margen de mejora en atletismo probablemente sea pequeño o nulo (puede que pronto, o ya, esté luchando porque mi nivel físico simplemente permanezca en una línea que bien podría describirse como un falso llano hacia el declive inexorable del tiempo). Sin embargo, los últimos 5 años, desde los 40, he ido mejorando, mucho más acusado al principio, pero he seguido mejorando. Nunca antes había tomado suplementos nutricionales y estaba convencida de que estos polvos y cápsulas encerradas en botes de medicamentos para elefantes, podían suplirse con una alimentación adecuada. Así se lo dije a Rodrigo.

“Al nivel que estás entrenando es prácticamente imposible que con una alimentación basada en productos naturales puedan cubrir todas tus necesidades (calóricas, de macronutrientes, de disposición de energía, de micronutrientes, de agentes responsables de la recuperación muscular…)”. Y como he decidido dejarme guiar, no tuve más que añadir.

Todo cuenta, pensé. La alimentación es clave para todos nuestros procesos metabólicos, para llevar una vida saludable, para estar sanos… como no iba a jugar un papel fundamental en el rendimiento deportivo. Y además, mis músculos, tendones y huesos, ya hace más de 15 años que abandonaron la década de los 20. ¿Por qué no iban ellos a beneficiarse de cuidarlos con el descanso y una nutrición adecuada?

Cuando estaba embarazada, parecía que todas las mujeres estaban embarazadas, Ahora parece que todo el mundo hable de nutrición deportiva. Cuando Mariano García ganó el oro en el 800 del campeonato de Europa de atletismo en Berlín, y le preguntaron si descansaría ya, o seguiría un poco más, él respondió que lo que dijeran los jefes (representante y entrenador), pero que esperaba que esa noche al menos le permitieran saltarse la dieta. Un deporte en el que una centésima puede hacerte perder un puesto, en el que prolongar tu pico de forma es esencial para poder competir durante un largo verano, donde todo cuenta… la alimentación es un pilar fundamental, es la base sobre la que se sustenta cualquier entrenamiento que quieras realizar, y la recuperación posterior. Los músculos lo agradecerán, tu cuerpo se sentirá lleno de energía, y serás menos propenso a tener lesiones.

Me empieza a hacer gracia la gente que piensa en hacer deporte para después hincharse (el pensamiento: dejo mi cuerpo vacío, y ya lo que coma no me engorda). Así se ven los grupos de ciclistas amateurs que tras horas en la bici se pegan el homenaje padre. Debería ser al contrario: comer para afrontar con garantías un entrenamiento de esa envergadura, sin riesgo para tu vida. De lo contrario, el deporte, la actividad física, deja de ser saludable.

Este año he decidido que me lleven en palmitas. Son mis 45, mi cambio de categoría máster, mi oportunidad de batir un récord del mundo, mi año previo para poder competir en una competición en pista con mi hija Daniela. Me encuentro fuerte, capaz, ilusionada y con ganas de todo.

Acepto todos los suplementos nutricionales que nunca pensé que tomaría: taurina; aminoácidos esenciales; proteína isolada; maltodextrina… cada uno con su dosis, con su horario, acompañando a cada entrenamiento… Es como comenzar un experimento en mi propio cuerpo. Será interesante ver cuánto lo noto.

Eso sí, todo esto es “además de” entrenar bien, comer bien y descansar lo que me dejen.

Deja un comentario