Si haces menos de 150 minutos de actividad física moderada a la semana, o menos de 75 minutos de actividad vigorosa, considérate un ser absolutamente sedentario. Si estás en este grupo, que sepas que tienes un alto riesgo de morir de forma precoz, y que ese riesgo podrás disminuirlo cuanto menos tiempo pases en el sofá. Si además quieres que la actividad física sea beneficiosa para tu salud, dobla el tiempo (300 y 150 minutos respectivamente).
La mayoría no tenemos ni idea de lo que significa una actividad física moderada o vigorosa, así que lo primero sería definirlo. Moderada: cuando tu respiración y tu pulso se aceleran con una actividad, pero aun así puedes seguir hablando. Esta actividad va a quemar durante el tiempo que la hagas entre unos 3-6 veces más que tu gasto calórico cuando estás sentado en silencio, estés pensando o no. Vigorosa, requiere de una respiración más rápida y un pulso más acelerado, tanto, que no te permitirá llevar una conversación con el que tienes al lado. Con este tipo de actividades, estarás quemando al menos 6 veces más calorías que cuando estás sentado absorto en tus pensamientos (o tumbado).
Por supuesto que no puedes olvidar el factor tiempo, la actividad la tienes que realizar, mínimo, durante 10 minutos seguidos.
Esto lo dijo la OMS en el año 2010, que lanzó una serie de recomendaciones y objetivos (no obligatorios para los países), para mejorar la salud de las personas, al darse cuenta que el sedentarismo, había llegado para quedarse y arruinar nuestras vidas y socavar nuestra economía de forma silenciosa, como la diabetes va destruyendo el cuerpo del que no sabe que la tiene. En el 2025 habría que ver si lo hemos conseguido.
Y es que seguramente la mayoría no sabemos que en el 2014 se estableció que el sedentarismo es responsable directo de 52.000 MUERTES AL AÑO en España (ahora más), con un coste directo de 1.560 millones de € anuales (el 70% soportado por las instituciones públicas y el restante por los hogares directamente); y que casi sin darnos cuenta, esta inactividad había adelantado al tabaco como causa de muerte precoz.
Mas de un tercio de la población española no llega a las recomendaciones mínimas para conservar la calidad de vida propuestas por la OMS (aproximadamente un 37% en el global, y bastante más entre las mujeres que entre los hombres).
Entre los distintos objetivos que la OMS planteaba para acabar con la auténtica pandemia del siglo XXI, propuso medidas para reducir el sedentarismo al menos en un 10% en nuestro país, es decir, pasar a tener solamente a un 27% de los españoles sin cumplir las recomendaciones. Con eso, no solo se conseguiría mejorar la calidad y la esperanza de vida, sino que el estado podría ahorrarse mínimo 156 millones € anuales.
He podido encontrar mientras investigaba sobre esto una página web de la fundación España Activa, que parece que arrancó con muchas ganas al principio pero que posteriormente ha ido espaciando sus noticias, sus actividades y probablemente sus ganas de hacer cosas.
Al final, no se hace nada. Los objetivos propuestos por la OMS no se van a cumplir. Es más, desde 2011 no hemos hecho otra cosa que empeorar, con un aumento progresivo de la población con inactividad física, un aumento de la obesidad, y un aumento de las enfermedades cardiovasculares y todas aquellas asociadas al sedentarismo, perdiendo a gente joven por el camino, y teniendo viejos prematuros con capacidad física limitada.
Y es que no basta con trípticos escritos con fotos bonitas, y carteles, y coletillas “fin de altas” indicando la necesidad de hacer ejercicio que nadie sabe ni cómo ni cuándo. Las políticas para fomentar la actividad física y el deporte deberían ser más activas, más cercanas a la gente, más agresivas incluso, actuando de forma directa en colegios y en centros sanitarios, asociaciones vecinales, concertando centros de actividad física… Hay infinitas formas de moverse, solo tienes que encontrar la tuya.
Si compras una pulsera de esas que hay a patadas, podrás saber que tipo de actividad física realizas cada día, y cuanto tiempo. Sería una buena forma de medirlo y motivarte a llegar a tu objetivo de salud. De vida. De buena vida.

