207º fragmento -¿Compagiqué…?, COMPAGINAR

¿Cómo compaginas las cosas que haces en tu día a día?

Todos lo hacemos, de mejor o peor forma, todos encajamos como si de piezas de tetris se trataran cada una de las tareas que tenemos la obligación de hacer, con esas algo más apetecibles y con las que son la diversión total. La capacidad de poder elegir lo que haces en tu tiempo te vendrá dada por la libertad que te ofrezca el trabajo que desempeñas para poder ganarte el pan (y algo más) cada día.

Una vez cubiertas necesidades básicas comienza lo bueno. O lo malo.

Porque cuidado, que parece ser que hay gente esclavizada para ganar cada vez más para seguir invirtiendo en “nuevas necesidades”, o por el simple ansia de tener dinero (los yonkis auténticos), o por adquirir y fardar a más no poder con un coche más grande que también gastará a lo grande, un piso más alto o mejor situado, o vete tú a saber qué, que cada uno tenemos nuestras taras.

Yo creo que me conformo con bastante poco, aunque no me declaro necesariamente austera. Con mucho más de mis necesidades básicas cubiertas, ahora el problema viene en saber qué y cómo quiero compaginar lo que tengo que hacer con lo que me gustaría hacer. La dificultad de esta operación no es otra que mis falta de rumbo único y concreto.

Si me has leído antes, lo sabes: el día se me queda corto para todo lo que me gustaría hacer (pero supongo que como a la inmensa mayoría de la gente). Lo que tengo que hacer, no es solo un “tener que”, porque tengo la suerte de que aquello que me da de comer también me hace disfrutar. Tal vez penséis que no tanto como correr para seguir compitiendo (falso). Bueno, tal vez no tanto como haber dedicado tu vida a algo que tuviera que ver con el deporte, con el atletismo… (no lo sé, puede ser, no he tenido la posibilidad de andurrear por ese metaverso que ojalá existiera).

Mi trabajo me encanta, me enriquece, me motiva, me hace reír, me hace relativizar la importancia de lo que una vez creí que eran problemas y me mantiene ágil mentalmente. Siempre me pido un poco más, me encanta seguir avanzando e indagar en la forma de hacer las cosas mejor, y eso, es una suerte (a pesar de que es inevitable que haya partes de él, o días, o casos, o pacientes, o familiares… que puedan hacer que, en ocasiones, no sea tan bonito). Es una enorme suerte sin duda. Sin embargo, mi visión periférica me impide dedicar todo mi esfuerzo vital solamente a eso, a la medicina, a ser especialista digestiva, a ser endoscopista… Necesito un equilibrio, el mismo que necesitaba de niña, de joven, cuando estudiaba y desfogaba en la pista de atletismo.

No necesito fines de semana de fiesta, ni ir de compras compulsivas, ni si quiera tomar café un par de veces por semana, ni tener la casa perfectamente ordenada con los muebles en armonía y la decoración de revista, ni comer en restaurantes, ni viajes increíbles… Cada uno necesita lo que necesita. No más, ni lo que el de enfrente necesita.

Cuidado con esclavizarse con necesidades que te eligieron en un momento en el que creíste elegir.

Me paro, lo pienso, respiro, ordeno, priorizo… El día tiene las horas que tiene, 6-8 horas son para dormir.

Aprovecha el tiempo.

¿Cómo compatibilizas tu labor profesional con la práctica de atletismo al nivel que lo haces?

Entreno entre 4-6 sesiones de una media de una hora y media a la semana dependiendo de la época de la temporada atlética en la que me encuentre (pretemporada, precompetición, competición). Echadas las cuentas por encima… entre 6-9 horas a la semana, eso es lo que dedico a entrenar (incluida ducha y postentreno con los compis). ¿Te parecen muchas horas para una afición o disfrute de tiempo libre? Prácticamente ni una jornada de trabajo a la semana.

El secreto es que no me cuesta, sacar esas horas es un desafío que me hace ser ingeniosa, y dejé de quejarme por no poder ir a la misma hora todos los días, la mochila siempre está lista, cualquier sitio puede valer para entrenar, y los minutos de calentamiento resuelven tinglados en mi cabeza que ni en la mejor de las meditaciones.

Probadlo.

Deja un comentario