238º fragmento -Correr es peligroso: flaquezas

Si nunca has corrido, correr cansa.

Si nunca has corrido, has de saber, que por muy lento que vayas, correr, es un ejercicio de impacto, donde huesos, ligamentos, tendones, estructuras articulares, y músculos, se ven sometidos a un estrés, a un envite, a una agresión… de la que tal vez, un cuerpo poco acostumbrado, no sepa protegerse.

Los comienzos nunca fueron fáciles, y por ir más rápido al principio no necesariamente se llegará más lejos, tal vez todo lo contrario. Paciencia.

Mi cuerpo desprovisto de músculos o con ellos adormecidos comenzó a despertar hace 5 años y medio, y tal vez no tan lento como debería haber ido. Siempre resulta difícil para quien ha hecho deporte antes ajustar sus expectativas a la realidad, y la mente suele ir unos metros por delante del cuerpo.

Parece mentira, pero ahora tengo más paciencia. Conforme han ido pasando los años, y aunque en el horizonte cercano aviste el momento en el que mi cuerpo comenzará a luchar por no empeorar, prefiero ir lenta y segura. Quien sabe, lo dice continuamente: si has de elegir entre un entrenamiento que te vaya la vida, y otro que te deje con ganas de más, en pretemporada y en la mayoría del periodo precompetitivo, mejor te quedas con ganas. Fantástico, me lo apunto y pongo en práctica.

Hoy escuchaba en el “The Strength Running Podcast”, mientras hacía mis cuestas de 100 metros, algo parecido. Se refería sobre todo al entrenamiento de fuerza, al realizado con levantamiento de pesas, dirigido para corredores. Entrenar la fuerza es importante y se puede hacer de muchas formas: cuestas, multisaltos, incluso haciendo velocidad, y por su puesto, con las pesas. Pero las pesas no pueden ser las que se hacen en una sesión de crossfit, al cual criticaban en cuanto a que muchas de sus sesiones están dirigidas a llegar siempre al fallo, al límite. Imaginaos hacer series, por ejemplo 8 x 400 metros, intentando hacer el primero lo más rápido posible. ¿Cuántos conseguirás hacer y de qué manera? Al final, ni técnica, ni fuerza, ni posibilidad de terminar con el entrenamiento, aumentando la probabilidad de lesiones. Bueno, no me meteré en este jardín, que mi experiencia con el crossfit se limita a un mes en el que creía que me moría, pero siempre al límite, hipermotivada.

Las pesas para un corredor deben estar al servicio de mejorar nuestro rendimiento en carrera, y para eso necesitamos al lado de alguien que nos enseñe a hacerlas.

Un corredor de resistencia será bueno porque desarrollará ciertas capacidades. La resistencia por supuesto, pero también es importante la fuerza, la amplitud de la movilidad articular, la flexibilidad (ahora tan de moda la dinámica), la técnica de carrera, la velocidad, la reactividad de los pies… Todo lo que nos pueda hacer más económicos corriendo. Al fin y al cabo, perseguimos correr lo mismo, pero más cómodos, o más kilómetros igual de cómodos, o los mismos kilómetros en menos tiempo.

En una especie de test que encontré en el libro Daniel´s Formula, donde tenías que rodear en tres columnas distintas tus mejores marcas en 400, 800 y 1500, mi recta que unía estos puntos se inclina hacia abajo, de izquierda a derecha. Es la pendiente de los jóvenes, ¿qué me dices? Soy más veloz que resistente. Mi marca de 1500 debería estar en torno a 4:24, 11 segundos menos d ello que tengo.

Él propone que entrenes de forma que mejores tu “flaqueza”, mi capacidad aeróbica en este caso, y que así mejorará todo. Si durante un mesociclo lo haces y estos resultados no se producen, pues sigue con la velocidad, pero casi seguro que el resultado será bueno.

Identificar nuestro puntos débiles nos permite mejorarlos. Si seguimos actuando sobre nuestras fortalezas, un vaso que ya seguro está lleno, poco mejoraremos. Si actuamos donde más débiles somos, tendremos mucho margen para mejorar.

Si empiezas a correr, prepara tu cuerpo, piensa en hacer un poco de fuerza, ejercicios de técnica, incluso algunos saltos o pesas dirigidas… Te evitarás lesiones, acondicionarás tu cuerpo, tendrás más salud, y mejorará tu carrera.

Si ya estás corriendo hace tiempo y no avanzas, empieza a indagar en tus puntos débiles.

2 comentarios en “238º fragmento -Correr es peligroso: flaquezas”

  1. Hola, me parece súper interesante lo que escribes. Me quedo con ganas de más, como puedo saber cuáles son mis puntos débiles? Soy corredora de medio fondo, mis marcas están bastante más lejos de las tuyas y soy f40 a punto de pasar a f45. Me gustaría saber como indagar en ello para mejorar, porque me resisto un poco a pensar que ya haya llegado al tope de mejora por asi decirlo. Muchas gracias

    1. Alejandra Gálvez Miras

      Hola Diana!
      Pues la respuesta es bastante compleja, porque depende de muchas cosas.
      Yo tuve esa sensación que tú tienes mis dos primeros años de entrenamiento, creía que podía hacerlo mejor, pero no conseguía acercarme demasiado a los 2.20 en el 800.
      Tendría que saber si tienes entrenador que te programe el entreno, si hacéis una planificación de toda la temporada, si entrenas con un objetivo, una competición objetivo, quiero decir…
      Yo he ido descubriendo cosas sobre mí poco a poco, como que no me viene bien entrenar velocidad de forma específica, que mejoro más con recuperaciones cortas y activas…
      Cuéntame más sobre ti a ver si te puedo guiar algo, y quien sabe, tal vez de para escribir algo que pueda ser interesante para más gente…
      Siento haber tardado, pero no había visto tu comentario hasta ahora. Estaba haciendo cambios en el blog y tenía un lío entre dos aplicaciones.
      Un abrazo, y si te puedo ayudar, fantástico.

Deja un comentario