18º fragmento -Al otro lado: la médica paciente.
11 de mayo. 23.45 horas. Cinco batas blancas han entrado en silencio y me observan con cara de circunstancia desde los pies de la cama. A mí me han dicho que procure no moverme, así que estoy tumbada boca arriba, con el culo ya dormido y los talones con hormigueo, en una cama hundida en […]

