296º fragmento -Somos más interesantes gordos y enfermos

Está claro que dejar peso no es cosa simple. Pero es que, además, tú no solo quieres dejar peso, aunque no lo sepas. Tú lo que quieres es encontrarte mejor, más fuerte, más capaz, que tu medio interno trabaje mejor y te libre, en la medida de lo posible, de enfermedades que se les presupone inherentes al paso de los años.

En el mundo en el que nos movemos es muy sencillo ir aumentando casi de forma imperceptible nuestro panículo adiposo, día a día, y solo con el paso de los meses y de los años nos daremos cuenta de que esa energía excesiva que ingeríamos terminó por depositarse en aquellos sitios que difícilmente conseguiremos mover, y conforme pasen los años, más difícil todavía.

Perder peso no necesita de una dieta, necesita de un cambio de mentalidad, de un cambio en los hábitos de vida, de romper con la homeostasis con la que se empeña nuestro hipotálamo, nuestro sistema endocrino, y todo nuestro cuerpo en mantener y restaurar el peso que durante tanto tiempo nos ha acompañado. No hay manera, pierdo 3 kilos en un mes y los recupero en un periquete. Perder peso no es solo tratar de ocupar menos espacio, es cambiar procesos metabólicos erróneos que se están produciendo en nuestro interior, y que hace que todas nuestras habilidades empeoren.

Perder peso no es un proceso estático, en el que disminuyes ingesta calórica y todos los procesos biológicos, celulares y moleculares se mantienen de forma indefinida. Tu cuerpo se hará ahorrador, porque detectará que hay un déficit y se preparará para lo peor, para una época de hambruna. No entiende lo que pasa, él solo sabe que ahora hay escasez y que necesita ser más eficiente. Tu cuerpo se volverá enemigo en este intento por alcanzar tu objetivo, exigiéndote mediante el hambre y el apetito que consumas, que esto no esta yendo bien. Y tú, puedes doblegarte a sus deseos, o tener claro cual es el objetivo que elegiste y poner en marcha todas las estrategias conocidas para engañarlo y que este proceso sea más llevadero y con mayores probabilidades de éxito.

Perder peso no es solo cuestión de ver como la báscula te premia con cifras más bajas de forma progresiva o te castiga con una cifra más alta tras un exceso que te hace mandar todo a la mierda. Es mucho más que eso. Perder peso, si quieres que sea saludable, debe ir acompañado de la preservación del músculo, aumentando el porcentaje de peso libre de grasa y disminuyendo el porcentaje de grasa, y esto no es fácil si no te acompaña en tu intento alguien que sepa.

Perder peso debe ir acompañado siempre de cambios en la distribución de los macronutrientes que integran tu dieta, en la preservación de los micronutrientes absolutamente indispensables para mantener un estado bueno de salud, y de la realización de ejercicio, y no de cualquier ejercicio. Cada persona un mundo, y cada mundo necesita su estrategia.

Perder y mantener el peso no significa estar siempre a dieta, sino que requiere un cambio de paradigma. Requiere que seamos conscientes de que estamos haciendo las cosas mal por desconocimiento, por desinterés, porque no somos conscientes de la progresión de las enfermedades silentes que van arruinando nuestro interior, porque nos cuesta trabajo, porque no sabemos por dónde empezar. Requiere que nos olvidemos de la estética y en reivindicaciones absurdas de cuerpos que solo nos abocan a un peor estado de salud, para encontrar en unos hábitos de vida saludables la solución, y no conformarnos con la química que nos proporcionan las pastillas que vienen a parchear un trastorno global que requiere una respuesta por nuestra parte también global.

Interesamos gordos y enfermos. Así le interesamos a la industria alimentaria, a la farmacéutica, y a las aseguradoras.

Menos mal que podemos elegir, aunque nos cueste. Y si no sabes cómo, invierte en una guía. Invierte en tiempo de calidad, en independencia y en bienestar.

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