341º fragmento-La centésima que cerró una puerta
Aún llora. Martina no lo haría, parece carecer de lágrimas salvo para expresar rabieta, pero nada de tristeza, solo como escape de la furia. En lugar de fuego por las orejas, le sale agua por los ojos. Ella es así. Su hermana mayor es más bien llorona y fácilmente emocionable desde chica. Ya se le […]

